Digitalización, IA, Talento

La paradoja de las habilidades con IA

El impacto de los LLM cómo Copiloto Cognitivo

 

La IA es una amenaza latente para nuestras propias capacidades por el fenómeno de la “descarga cognitiva”. Delegamos en la IA tareas que reducen la necesidad de desarrollar habilidades cognitivas, fenómeno especialmente preocupante las generaciones más jóvenes que crecen inmersas en esta tecnología: redacción, análisis de datos o resolución de problemas

Pero a su vez la IA es un acelerador básico del aprendizaje, una forma excelente de acelerar nuestras habilidades en nuevo paradigma laboral hiperexigente que requiere un profesional con habilidades aumentadas de naturaleza muy diversa.

La paradoja es que la misma herramienta puede tener un doble impacto: crear cretinos digitales dependientes de algoritmos o seres humanos con capacidades aumentadas y extraordinarias.

Pero analicemos que habilidades aumentadas va a requerir el futuro del trabajo y por qué y que deben hacer los profesionales y las organizaciones

Las Habilidades Estrella: IA y otras Habilidades Tecnológicas

 

Las habilidades «estrella» , las que brillan con más intensidad en el firmamento del mercado laboral actual, son las competencias tecnológicas, con la IA en el centro.

Según el informe «Future of Jobs Report 2023» del WEF, un abrumador 86% de las empresas identifican la adopción de nuevas tecnologías como el principal motor de transformación empresarial con una demanda explosiva de nuevas habilidades.

Las competencias digitales van más allá de saber colaborar con la IA o «Copilotar» que se vuelve central, así como entender el contexto que hay que proporcionar a la  IA (ingeniería de contexto) o las bases de una IA agentica. Las competencias digitales van más allá de del » Prompts», el agente o el modelo de «IA Generativa» que efectivamente son estrella en los perfiles de LinkedIn.

Además se necesita fluidez digital transversal que el Marco DigComp de la Comisión Europea estructura en áreas como la alfabetización de datos o ciberseguridad.

La urgencia es palpable, ya que, según datos del índice DESI, el 46% de los adultos europeos aún carecen de habilidades digitales básicas, creando una brecha que frena la competitividad y la innovación.

Las Habilidades de Fondo: Cognitivas y de Dominio

 

Si las habilidades tecnológicas son las estrellas visibles, las habilidades cognitivas y de dominio son la materia oscura que da estructura y sentido al universo del talento: son menos evidentes, pero fundamentales.

A medida que la IA se encarga del procesamiento de información a gran escala, el valor humano se desplaza hacia el juicio, el discernimiento y la creación de conocimiento genuino.

No es casualidad que el mismo informe del Foro Económico Mundial que corona a la IA como motor de cambio, sitúe el Pensamiento Analítico y el Pensamiento Creativo como las dos habilidades más importantes para los trabajadores en 2023. Tendencias que se observan para 2030.

Esta no es una tendencia nueva, viene de lejos; ya en 2015, la creatividad ocupaba el décimo lugar en importancia, y para 2020 había ascendido al tercero, demostrando una clara evolución pre-IA que ahora se acelera exponencialmente. La razón de esta primacía es doble:

La primera razón es que la IA genera respuestas, pero no garantiza la verdad. El fenómeno de las «alucinaciones» de los modelos de lenguaje, que según estudios de Vectara pueden llegar al 15-20% en tareas de resumen, hace que el Pensamiento Crítico sea un contrapeso indispensable

Pero con la reducción de las alucinaciones es enormemente más complejo ”aportar más que una IA”. Especialmente, con la próxima llegada de la AGI (Inteligencia Artificial General) La capacidad de cuestionar un resultado sólo será para hiperexpertos en una  “Hiperexpertise de Dominio«.

No se trata de ser experto en “Derecho Mercantil” se trata de ser mucho mejor que una máquina que puede superar a la mayoría de los expertos . Ser muy bueno en un dominio requiere habilidades cognitivas aumentadas por la IA: Flexibilidad Cognitiva hiper elevada, innovación y una capacidad de análisis sólo al alcance de unos pocos hiperexpertos que se pueden atrever a cuestionar el resultado de la maquina.

Las Habilidades Invisibles: Habilidades Socioemocionales

 

En un mundo saturado de tecnología, las habilidades más humanas se convierten en el diferenciador definitivo. Son las «habilidades invisibles», aquellas que no figuran en un título de ingeniería pero que cohesionan equipos, impulsan la innovación y construyen la confianza.

A medida que el trabajo técnico se automatiza, las habilidades socioemocionales se vuelven primordiales. El análisis de McKinsey en su informe «Skill Shift» es contundente: mientras se proyecta una caída del 15% en la demanda de horas dedicadas a tareas cognitivas básicas, se espera un aumento del 24% para las habilidades sociales y emocionales.

Esta categoría abarca la Inteligencia Emocional, la Empatía, la Colaboración  que siguen siendo el pegamento que une a los equipos innovadores.

En la era de la IA, estas habilidades adquieren una nueva dimensión más compleja. Aunque será difícil competir con la IA en Influencia o empatía, los equipos humanos requerirán humanos.

Y por otra parte están las competencias emocionales relacionadas  con la autorregulación, Aunque será difícil competir con una IA en “autoaprendizaje”. Los hiperexpertos necesitarán grandes dosis de autogestión emocional para generar metacompetencias relacionadas con un aprendizaje muy probablemente copilotado o unas excepcionales competencias emocionales para ser excelente en las competencias socioemocionales.

Todos somos aprendices aumentados

 

Regresamos a la paradoja inicial, pero ahora con un mapa más claro. La amenaza de la «descarga cognitiva» por la IA es real, pero no es un destino inevitable. Es una advertencia.  Para algunos la IA será una muleta cognitiva, para otros un gimnasio intelectual

El futuro no requerirá menos de nosotros, sino más. La IA es la gran palanca para alcanzar esas habilidades extraordinarias.

La solución a la paradoja no reside en limitar la tecnología, sino en abrazar una nueva mentalidad: la del aprendizaje perpetuo copilotado.

Lo que requiere hacer un  reskilling en la mayoría de las profesiones y rediseñar el mundo laboral en el que  todos somos aprendices aumentados.

Acelerar el aprendizaje organizativo requiere compartir más las prácticas, crear comunidades, donde se compartan los conocimientos.

Oficinas de Cambio de IA

 

Las organizaciones necesitan acelerar el cambio organizativo que provoca la IA, pero este no es un cambio únicamente tecnológico es un cambio de las habilidades, que tienen que ir más allá de las habilidades Tecnológicas o relacionadas con la IA.

Las nuevas Oficinas de Cambio de la IA necesitan no solo dar asegurar los grandes proyectos de  IA, o acelerar la adopción de los nuevos agentes, necesitan que todos los profesionales se adapten a los nuevos roles y entornos.

El centro de las Oficinas Cambio de IA será crear comunidades de aprendizaje de IA, pero sin olvidarnos de las otras competencias digitales  (datos, seguridad, privacidad, visualización…). Ni tampoco se podrán olvidar de las competencias más relacionadas con el pensamiento crítico y las habilidades sociales, aunque aparentemente sean más invisibles y tengan menos urgencia

El gran reto de las organizaciones es la adopción de los nuevos procesos y roles que traerá la IA, no sólo entender como funcionan los prompts o cómo incrementar la productividad. Pues, aunque este sea el centro y la parte más visible del cambio, solo es una parte del cambio.

El reto es potenciar las habilidades de los profesionales de forma que utilicen la IA como potenciadores del aprendizaje y crear estructuras organizativas que potencien el aprendizaje social mediante comunidades de aprendizaje y oficinas de cambio.

 

 

Por cualquier duda puedes contactarnos en: info@humannova.com

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